jueves, 7 de junio de 2018

querrás?



Como dulce a la mosca quiere ser mi ser,
la canción con rima de tu corazón,
ese dulce néctar que ha de perecer,
si tu boca loca no me da su ron.

He de ser la presa que mira el león
cuando agazapado la piensa comer.
Soy cordero hambriento que con devoción
busca teta y leche y se pone a beber.

Soy ese desierto que te hará a caer
y también la sed que buscarás saciar,
ese sol caliente que te quema bien
como arena seca sedienta de mar.

Como melodía que te hace cantar,
voy a ser la magia que deseas ver.
Tomaré tu cuerpo y lo pondré sonar
y al compás del viento me querrás querer.


                                       Paul Gasê

martes, 5 de junio de 2018

el gran salto


Entonces aparezco flotando
entre la brecha del pretérito abismo
y la fértil colina que amanece al frente,
que declina embozada hacia la tarde
como una monstruosa montaña
que podría aplastarme sin piedad.

Procurando dar el salto
busco su mirada cómplice,
la que me abrace en el impulso único
y amalgamado de esperanzas
que prefieren el olvido,
transitando en un póker de labios
el final de ambas soledades.


                                              Paul Gasê

martes, 8 de mayo de 2018

Giratorio



 Es un bucle, un torbellino,
eso que da vueltas y vueltas en el tiempo
en un mismo momento y se repite.

Es como un sueño, como un viento,
una perfecta desdicha;
la colisión de mi mismo contra mí 
y lo que amo y lo que odio;
mis deseos y mis necesidades ensortijadas
como tripas calientes,
como amantes despidiéndose.

Así muerdo mis labios pensándote,
así llueve en mi mente,
así mueren mis hojas
y da vueltas, todo da vueltas
como enjambre, como moscas, como olas.


                                         Paul Gasê

domingo, 15 de abril de 2018

crías




Quiero decir de todo, que me escuches y me creas,
Que te apiades de mi pobre alma enferma de verdades
Y retengas para siempre mis enfoques y quimeras
O me saques de tu mente y de mi vida con puñales.

Si su abrazo, el espontáneo, el más puro y pequeñito
No me toma de sorpresa cada tanto, cada día,
¿Entonces qué? ¿No hay porqués ni respuestas ni sueñitos?
Sin amores  no hay razones, el sentido de esta vida.

Igualmente, tres pedazos de estos versos no me alcanzan,
Para hablar del egoísmo que me invade si te sueño.
Aunque el mar que está brotando tan sangrado en mis ventanas
Deberían sin tapujos de contarte que te quiero.

                                                               Paul Gasê

jueves, 1 de marzo de 2018

Instinto


Siento todo a mi redor.
Invisibles, afiladas, certeras espadas,
tajantes, perpendiculares;
la sangrante carne viva van partiendo.

Doble filos,
esquizofrénicos puñales
en las manos hábiles del mejor guerrero
guiadas por el peor asesino, un ente.

Son docenas de incontables,
millones de serpientes entrenadas,
incitadas y excitadas con venganzas.

Pensamientos que trepanan,
morteros venerados que desgarran
y que adornan las murallas de los cielos,
de mi espacio, de los montes,
erigiendo escalones en todas direcciones.

A las aguas que se beben envenenan,
las corrompe, las condena al destierro.

Con el vino de las carnes de la mente
va tiñendo las ideas más oscuras,
las que bajan al infierno y se elevan,
las que viven en el alma y en las manos;
viejas manos que miran y atraviesan,
apretando bien los frutos que están verdes
y descansan como ríos en el cuerpo.

Todo siento desde fuera y hacia dentro
y ante todo no se doblega el alma;
aún así, inconsciente se defiende
sin saber hacia dónde sopla el viento.


                           Paul Gasê

domingo, 28 de enero de 2018

menos es más



Más no quiero y no sé si igual.
Prefiero menos, mas
¿cuánto menos más debe ser?

Solo noto arcos, más o menos santos,
más o menos pronunciados
y no sirven solo así,
en mis manos quiero más.

Más camino y viajo menos
Y se hace escaso lo pendiente;
canto lo que debo y lo que quiero;
menos claro es el desierto,
más humano, menos ángel soy.


Solo temo al yerro si no hay tiempo;
menos mal quiero absorber;
más saciado; solo bien quiero beber.


                                    Paul Gasê



 
 

lunes, 8 de enero de 2018

Palabreando me al borde del tiempo mio


Yo soy el que fui y seré después de todo;
el que soy y marca la tendencia de mis propios estímulos;
el ocaso de la virtud reflejada en un vidrio sucio y calado;
la verdad mentirosa normalizada en la nada y en todo, en ninguno y en cada uno;
el respeto de lo puro desechado, de lo dulce agriado y fétido.
No clames por mi alma o por mis hijas o mis cuentos.
Mi oda es tuya si la ves como la pienso y la sentís como la bebo.

                                                                Paul Gasê